Guía Micológica
Introducción

El "Reino Fungi" cubre gran parte de la superficie terrestre compartiendo con el vegetal y el animal un gran porcentaje del conjunto de los seres vivos de la tierra.
 
En la sección de "Casificación" veremos como los hongos superiores, caracterizados por tener un tamaño visible para el ojo humano, se dividen en Clases, Órdenes, Familias, Géneros y por último especies.
 
En nuestra sección "Guía de especies" pretendemos que os podáis familiarizar con algunos tipos de setas y con el lenguaje utilizado para su clasificación. Según la forma de producir las esporas, los hongos superiores de dividen en Ascomycetes y Basidiomycetes, en la "Guía de especies" le explicamos sus diferencias y características con fichas de algunas de las especies. También ponemos atención en otro grupo, la Clase "Myxomicetes" , que actualmente perteneciente al Reino Protozoa, pero que durante mucho tiempo lo hizo al Fungi.
 
En nuestro apartado de "Ecología y hábitat de los hongos " les ofrecemos un magnífico trabajo realizado por el micólogo D. José Cuesta Cuesta donde profundizamos sobre todos los temas de relación de las setas el medio en el que nacen, se reproducen y mueren.
 
El reconocimiento y la identificación correcta de las "setas" es producto de un cuidado y minucioso examen de los distintos ejemplares, así como de la experiencia acumulada en el desarrollo de esta afición. Dado que el aspecto de los ejemplares puede cambiar por motivos muy variados como son la lluvia, el sol, el calor, es importante el haber visto las mismas setas en distintas condiciones para realizar una precisa identificación.
 
Los hongos superiores, se componen básicamente de dos partes:
  • Un cuerpo principal o "micelio" compuesto por filamentos llamados "hifas". Normalmente el micelio no es visible ya que se encuentra debajo de la tierra, musgo, hojas corteza de arboles, etc. Sin embargo algunas ocasiones aparece, recordándonos el aspecto de una fina tela de algodón.
     
  • Las "setas" que es lo que se conoce habitualmente, es un producto de este micelio que se crea cuando las condiciones ambientales son las precisas. Su denominación científica es "carpóforo". Su misión no solo es ofrecernos el placer de verla o degustarla, sino el de reproducirse creando millones de esporas que se extenderán por todas partes. Si estas se depositan en un lugar adecuado crearan un nuevo micelio, que se extenderá hasta cruzarse con otro de distinto sexo creándose así un micelio completo y capaz de producir nuevas setas. Una misma seta produce esporas de diversos sexos, con lo que las posibilidades de crear un micelio productivo aumentan considerablemente.